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‘Body positive’: Cuando querernos es un derecho

El movimiento de amor al cuerpo propio o ‘body positive’ , vuelve a inundar las redes tras la inclusión de modelos de todas las tallas en los anuncios.

Body positive super women

 

La moda está de moda. Y no está exenta de polémica. Si desde febrero veníamos atisbando como una de las industrias más poderosas del planeta volvía a retumbar sus cimientos con el conflicto de Ucrania y Rusia, y mucho antes con el descenso de vas debido a la pandemia, ahora está en boca de todos por un motivo diferente.

En este caso no hablamos de pérdidas monetarias, de expansiones o de nuevas técnicas sostenibles que están llevando a cabo algunas marcas con el propósito de frenar su huella.

Me refiero a algo mucho más simple, o quizá complicado, dependiendo de la vista de cada uno. Viajamos al núcleo de todo, al propósito mismo de la moda que es la de personificar un estilo y embellecer a todas las personas, ¿o a caso no era ese? Este es uno de los puntos más significativos del debate actual: ¿es el ‘body positive’ necesario? ¿o es solo otra corriente que caducará ante nuevas tendencias?

Todo empezaba hace apenas unos días, cuando en España las redes sociales estallaron ante la campaña que la marca de bañadores Roxy había publicado para anunciar sus nuevos productos. En la foto principal, pueden apreciarse mujeres de diferentes tallas corriendo por la playa con rostros que personifican la diversión y la alegría.

No es difícil adivinar que la marca pretendía mostrar un mensaje claro con esta campaña: no importa tu tipo de cuerpo, si eres alta, baja, delgada o con cachetes. En Roxy vas a encontrar un bañador para ti.

Lo que parecía a priori uno más de los mensajes inclusivos a los que se están sumando cada vez más empresas, provocó que en cuestión de horas las redes sociales se inundaran de mensajes que variaban entre dos bandos: los que apoyaban la campaña por mostrar inclusión y fomentar el ‘body positive’, y los que por el contrario defendieron que mostrar personas con un peso por encima de la media no era la mejor lección para jóvenes que podían terminar desarrollando obesidad.

El mensaje que incitó el debate, al menos en España, fue el de la presentadora Adriana Abenia en su cuenta de Instagram. En sus stories, habló sobre la importancia de mostrar cuerpos saludables en las campañas publicitarias para fomentar este tipo de vida en todos sus consumidores. Ni chicas muy delgadas ni chicas muy gordas.

Centrándonos en la campaña, podemos apreciar que una de las modelos es Malia Kale Oppa, una surfera con curvas que es fan del deporte. Un ejemplo de vida saludable pero que sin embargo no se corresponde con el estereotipo de mujer que consideraríamos deportista.

Sin entrar en polémicas, parece curioso que siempre que una mujer gorda protagoniza o aparece en alguna campaña, el debate de la salud aparece sin preguntar. ¿Qué pensarán los más jóvenes de este tipo de polémicas, si cada vez que pueden sentirse representados al ver un cuerpo como el suyo en los anuncios se crea un debate sobre que no deberían ser mostrados?

La moda empezó siendo exclusiva, pero no ha llegado aún a ser, totalmente inclusiva. Hasta hace relativamente poco, la mayor parte de anuncios estaban protagonizados por gente blanca, alta y muy delgada.

Cada vez que una empresa muestra sus productos con diferentes tipos de modelos, parece que esté invitando a todo el mundo a que pase porque se sentirá bienvenido. Como ya pasó con campañas como la de Dove, en el que desde hace años aparecen mujeres de todo tipo de cuerpos y pieles en cada una de sus campañas.

A día de hoy el ‘body positive’ es aún si cabe más importante debido al alto impacto de contenidos y de mensajes que recibimos de las redes sociales. Filtros en cada toma, fotos editadas y una ventana tan solo a los mejores momentos de nuestra vida. Un estudio afirmaba que tan solo pasar 30 minutos al día viendo este contenido podía afectar a nuestra percepción de nuestro propio cuerpo de manera negativa.

Tenemos demostrado que en la época de los 90 y principios del 2000, ese cuerpo perfecto conformado por las medidas 90-60-90 no ayudó a crear una sociedad más sana y deportista. De hecho, los casos de trastornos alimenticios aumentaron drásticamente sumados a tendencias como los pantalones de tiro bajo, en los que la gracia del estilismo era que se marcaran los huesos de la cadera.

Body positive completo: cuerpo, alma y vestuario

Hay un mensaje que es inequívoco en toda esta conversación y es que amarnos es un derecho que nos debemos. No podemos dejar que las modas de determinados cuerpos, cosméticas o tendencias de moda simplemente, nos hagan descartar lo que somos y lo que tenemos.

Antes de querer cambiar algo pregúntate, ¿por qué lo estoy haciendo?¿es por mí o porque todo el mundo sigue haciéndolo?

A veces olvidamos que tan solo, por el resto de nuestra vida, habrá una persona que nos acompañara en nuestro camino y esos somos nosotros mismos, ¿qué importante es entonces tomar nuestro tiempo para querernos mucho y bien cada uno de los días?

Al igual que damos una segunda oportunidad a nuestra ropa cuando la personalizamos para hacerla más especial sin llegar a perderla, date a ti misma ese empuje a mejorar y a seguir avanzando sin que nadie cambie tu propia esencia.

¡El mundo te necesita! ¡Amémonos como si no hubiera un mañana!